Hay una forma tradicional de preparar matcha, con chasen de bambú y cuenco de cerámica. Y hay una forma que funciona a las 7:30 de la mañana, en la oficina o antes de entrenar.
Este kit es la segunda. El shaker resuelve el problema real del matcha en polvo, los grumos, mediante agitación, y lo hace con agua a temperatura ambiente: no necesitas hervidor, termómetro ni esperar a que el agua baje de temperatura. Cargas el polvo, agregas agua, cierras la tapa, y quince segundos de movimiento firme entregan una bebida completamente integrada, con espuma fina y sin sedimento en el fondo. Su formato de 7 cm cabe en cualquier bolso, mochila o portavasos.
El chashaku de acero inoxidable reemplaza al de bambú con la misma función y más durabilidad: su punta curva levanta la cantidad justa de matcha, aproximadamente 2g por cucharada.
Puntos clave
- Sin grumos, sin batidor — la agitación disuelve el matcha de forma más rápida y consistente que revolver con cuchara
- Solo agua a temperatura ambiente — sin hervidor ni control de temperatura; ideal para matcha helado, lattes fríos y preparaciones on the go
- Compacto y hermético — 7 cm de alto, tapa a rosca con sello, apto para transportar lleno
- Chashaku de acero inoxidable — dosifica ~1 g por cucharada rasa; no se astilla ni retiene humedad como el bambú
- Doble uso — matcha helado, matcha latte frío y mezclas con proteína o colágeno
- Fácil de limpiar — enjuague inmediato con agua tibia; ambas piezas se secan al instante
Cómo usarlo
- Dosifica 1 cucharada de matcha con el chashaku directamente en el shaker.
- Agrega agua a temperatura ambiente.
- Cierra bien la tapa y agita 15–20 segundos con movimiento firme.
- Bebe directo del shaker, sirve sobre hielo, o con leche para un matcha latte.