Té Matcha
El matcha no nació en Japón. Su origen está en China, donde se consumía molido en polvo bajo el nombre de Mocha durante la dinastía Song. Fueron los monjes zen quienes lo llevaron a Japón en el siglo XII, y fue allí donde encontró su forma más refinada: el cultivo bajo sombra, la molienda en piedra, y la ceremonia del té como práctica espiritual.
Hoy el matcha es uno de los tés más complejos y fascinantes del mundo. Las hojas se cubren semanas antes de la cosecha, privándolas de luz directa para forzar la producción de clorofila y L-teanina —lo que le da ese verde intenso, su dulzor característico y esa calma lúcida que ningún otro té ofrece.
El resultado se muele lentamente en molinos de piedra de granito hasta convertirse en un polvo fino como la seda. No se infusiona: se emulsiona. La hoja entera entra en la taza.
En Garuda Teas trabajamos matcha de Japón y China, seleccionados por su color, textura y perfil de sabor —desde los más accesibles para el día a día hasta los reservados para la ceremonia.
Bebe lento.