Ice matcha latte: la receta de la casa

Implementos para preparar matcha: chawan, chasen, chashaku, tamiz, gramera y vaso medidor

El ice matcha latte es el mejor lugar para empezar: es la preparación más fácil del matcha y la más difícil de arruinar. Son 3 g de matcha, 30 ml de agua a 70–80 °C y hielo. El resto es ensamblar.

Lo que necesitas

Implementos para preparar matcha: chawan, chasen, chashaku, tamiz, gramera y vaso medidor

Un chawan (el cuenco), un chasen (el batidor de bambú), un chashaku (la cucharita), un tamiz, una gramera y un vaso medidor. Si no tienes gramera, tres cucharadas colmadas de chashaku equivalen más o menos a los 3 g.

Ingredientes

  • 3 g de matcha — unas 3 cucharadas colmadas de chashaku
  • 30 ml de agua a 70–80 °C
  • Hielo — el vaso casi lleno
  • Leche — entera funciona mejor
  • Jarabe — 2 a 3 cucharadas, a tu gusto

Paso a paso

  1. Hidrata el chasen en agua tibia. Ablanda el bambú y evita que las varillas se quiebren.
  2. Pon los 3 g en el chawan. Si lo tamizas, mejor: eso es lo que evita los grumos, no el batido.
  3. Agrega un chorrito de agua a 70–80 °C e integra hasta formar una pasta lisa.
  4. Completa hasta los 30 ml y bate en forma de W, 15 a 20 segundos, hasta que forme espuma.
    Batiendo el matcha con el chasen en forma de W hasta formar espuma
  5. Arma el vaso: hielo, 2 a 3 cucharadas de jarabe y la leche.
  6. Vierte el matcha encima. Revuelve o tómalo por capas, como prefieras.
    Vertiendo el matcha sobre la leche con hielo

El error más común es el agua hirviendo

Acá no hay infusión: el matcha es hoja molida que te tomas entera. A temperatura alta se dispara el amargor y se pierde el dulzor. Si no tienes termómetro, hierve el agua, apaga y espera unos minutos antes de usarla.

¿Y la versión tradicional?

Sin leche ni hielo son 1 a 2 g de matcha con 60 ml de agua a 70 °C, batidos igual, en forma de W. Nada más.

El matcha de esta receta

Usamos nuestro matcha japonés grado ceremonial: de Uji, molido en piedra, con un dulzor limpio y sin filo amargo. Eso es justo lo que sostiene el sabor cuando el hielo y la leche bajan la intensidad. Los 30 g dan para unos 10 vasos.